La oficial de la Fuerza Pública, Kimberly Suárez Narváez, quien recibió un disparo en la cabeza mientras atendía una denuncia por violencia doméstica en el Barrio Siglo XXI en San Joaquín de Flores, en Heredia la tarde del sábado 9 de enero sigue esperando para ser sometida a la cirugía que requiere.
Eugenio Hernández Marín, padre de Kimberly, contó a diario Extra que ocho meses después del suceso la joven está a la espera del procedimiento quirúrgico.
“No le han hecho ni cirugías ni extracción. Ella tiene la bala ahí, todavía”, indicó don Eugenio al rotativo.
El padre de la oficial, de 24 años, explicó que en la operación los médicos pretenden colocarle una prótesis en el sitio donde se aloja la bala, pero que aún no saben si la extraerán o la dejarán en su cuerpo.
Don Eugenio, contó que la recuperación de Suárez está en proceso: “Estamos esperando a que la operen a ver qué va pasar”, dijo.
Las autoridades informaron que el sospechoso de atacar a Kimberly, apellidado Ruíz Juárez, contaba con medidas de alejamiento solicitadas por su expareja de apellido Montoya. Además trascendió que el caso era catalogado de alto riesgo, por lo que la Fuerza Pública solía patrullar cerca de la casa de la mujer.
Ruiz, de 27 años, le habría disparado a la oficial con el arma que le quitó a otro policía.


