Este lunes culminó el juicio por la desaparición y muerte de la joven Allison Pamela Bonilla Vázquez en los Tribunales de Justicia de Cartago.
El Tribunal, presidido por la jueza Jenny Almendaris le preguntó a doña Yendry Vázquez, madre de la joven, si quería decir unas palabras. La señora aceptó y se sentó en el estrado.
Con la voz entrecortada, Vázquez, pidió justicia y aprovechó para encarar al sospechoso, un sujeto de apellidos Sánchez Ureña alias “Sukia” de 28 años.
En un momento de su intervención y dirigiéndole la mirada, doña Yendry, volcó su ira contra “Sukia” y le dijo: “¿Por qué la dejaste ahí? ¿Por qué le hiciste eso? ¿Por qué me le hiciste eso? Ella no merecía morir así”.
El mayor reclamo de doña Yendry fue el no poder ver o abrazar por última vez a Allison y lo único que tuvo en sus manos fueron unos huesos seis meses después de la desaparición de la joven.
“Desde el día que vi esos huesitos mi vida no es la misma yo vivo por vivir, pero todos los días deseo estar muerta por qué me le hizo eso a mi hija yo creo que ningún ser humano ni mi hija, ni nadie merece morir de la forma que él lo hizo. Creo que mi hija tenía mucha vida por delante teníamos muchos planes, ¿por qué me la devolvió así? Yo creo que no es justo para ella sufrir todo lo que sufrió. Día a día me mortifico pensando en lo que él le hizo, en lo que ella sufrió y verlo ahí sentado como si nada es muy difícil para mí”, agregó Vázquez.
La madre de Allison finalizó su mensaje solicitando a los jueces del caso justicia por todo lo que vivió la joven.
“Él (“Sukia”) me quitó lo único que Dios lindo en la vida me había dado. Yo vivo por vivir, pero todos los días deseo estar muerta. Mi hija, ni nadie merece morir de esa forma”, reiteró Vázquez en el estrado.
Será este miércoles 18 de agosto a las 8:30 a.m. cuando el Tribunal Penal de Cartago realice la lectura del Por Tanto del caso.


