Según el equipo de especialistas conformados para el diseño y el acompañamiento de la intervención integral de La Unión de Cartago todas las personas en contacto con el funcionario investigado por la supuesta vacunación simulada habrían sido inmunizadas.
El reporte final de la intervención clínica integral afirma que el 44% del total de las personas abordadas mostraron efectos leves tras la vacunación y el 55.3% registró un resultado de anticuerpos vacunales presentes para la covid-19.
Del grupo total de personas analizadas cinco casos tuvieron resultado de anticuerpos vacunales ausentes (0.7%), pero sus condiciones de salud lo justifican, como lo señalan los reportes médicos en casos similares difundidos internacionalmente. Incluso las personas con anticuerpos ausentes fueron menores a lo esperado, según la literatura científica respecto a la respuesta probable a la vacuna administrada.
La conclusión clínica del grupo de expertos inmunólogos e infectólogos coincide con la manifestación de la Auditoría Interna, donde descartó el hallazgo de alguna otra denuncia similar a los hechos manifestados por un adulto mayor en el área de salud.
Satisfacción institucional
“Estos resultados me satisfacen porque podemos asegurar que las personas están protegidas contra el virus y luego porque cumplimos con la comunidad al tomar acciones integrales frente a la duda que había en el ambiente, luego de la denuncia de la supuesta vacunación simulada” afirmó el gerente general Dr. Roberto Cervantes.
“La intervención refleja que la respuesta institucional fue responsable, empática y científica, como ha sido la norma en el proceso general de vacunación” afirmó el doctor Mario Mora, director de la Dirección de Servicios de Salud.
Para la Dra. Sandra Rodríguez, oficial de bioética en el grupo de expertos de la intervención, el diseño del abordaje cumplió con todos los criterios necesarios para apoyar a las personas en su derecho a la salud y acompañarlos en su esfuerzo de protección frente a la pandemia.
La coordinadora del grupo de expertos Dra. Marjorie Obando agradeció el compromiso del área de salud, de los médicos participantes en la intervención, del equipo técnico que elaboró la ruta de acción y, sobre todo, de la disposición de los usuarios para trabajar en una solución conjunta y mutuamente satisfactoria.
Intervención cumplió con rigor la consulta clínica caso por caso.
Como parte del plan de atención integral a la población potencialmente afectada médicos generales capacitados en este tema contactaron por teléfono a cada usuario para hacer la entrevista clínica con el objetivo de identificar elementos que pudieran disipar la duda respecto a la vacunación recibida.
Luego de la evaluación inicial y, si persistían dudas razonables, se les ofreció determinar los anticuerpos contra SARS-CoV-2, explicándoles las limitaciones de las pruebas para alcanzar la totalidad del sistema inmunológico y que las condiciones de salud de cada uno podrían afectar la respuesta del cuerpo frente a la vacuna y que la realización de estas no es una recomendación internacional.
De las personas atendidas 816 (56%) solicitaron determinación de anticuerpos, pero solo 731 se presentaron a la cita para la toma de muestra de laboratorio y, de ese grupo, solo en cinco personas (0.7%) el resultado fue de anticuerpos ausentes.
Los médicos volvieron a contactar a todos los usuarios explicándoles sus resultados y por qué el resultado era así en función de la evidencia médica más actualizada y su condición de salud personal. No existen aún valores establecidos en los resultados de anticuerpos vacunales que garanticen la protección, esto se llama técnicamente “correlatos de protección”.
Además, insistieron en todas las personas contactadas, sobre la importancia de mantener las medidas sanitarias puesto que, como se sabe, la vacunación levanta defensas contra el virus pandémico, pero eso no evita que la persona entre el contacto con el virus y pueda enfermar con manifestaciones más leves.
El análisis individualizado de la condición clínica de los cinco casos con anticuerpos negativos comprobó que cuatro de los cinco pacientes tienen factores de riesgo suficientes para condicionar la respuesta disminuida a las vacunas en general. El quinto, más allá de la edad, carecía de factores adicionales para explicar el resultado.
Eso significa que, aun siendo vacunados y que su cuerpo pudiera tener defensas frente al virus a un nivel al que los exámenes no perciben, el resultado de anticuerpos está por debajo de la línea de detección del examen usado.
Para explicarlo los inmunólogos comparan el sistema de defensas del cuerpo con un océano y afirman que el examen de anticuerpos muestra solamente los resultados de la superficie de ese océano, quedándose sin poder verificar un profundo espacio de acción del sistema inmunológico.
Por esa razón la Organización Mundial de la Salud y la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos) no recomiendan el uso rutinario de los estudios de anticuerpos para hacer verificaciones de la efectividad en las campañas de vacunación.
Los resultados de esas cinco personas con anticuerpos ausentes fueron entregados y explicados por un médico especialista del grupo de intervención.
¿Qué pasa con los cinco usuarios?
Por acuerdo del grupo de tres especialistas en inmunología e infectología, quienes valoraron en sesión clínica cada caso con base en la historia clínica del expediente médico total, se determinó la pertinencia de ofrecerles una nueva dosis de la misma vacuna recibida.
Los expertos determinaron que, ante la incertidumbre generada por la denuncia pública de una presunta irregularidad en el proceso de vacunación, se le dará la oportunidad a cada uno de los cinco pacientes de recibir una dosis adicional de la vacuna, si así el usuario lo desea y firma un consentimiento informado luego de la explicación médica.
Estos usuarios en su mayoría tenían una duda razonable sobre su vacunación y su protección contra la covid-19. El abordaje integral brindado y el análisis particular de cada caso se hizo para brindarles la mayor tranquilidad basada en el conocimiento actual y ofrecerles la mejor alternativa disponible en la institución ante esta duda.
Con base en la literatura científica el grupo técnico aclaró que la dosis adicional de vacuna se les va a ofrecer como parte de su evaluación integral y no en función del título de anticuerpos. Actualmente se encuentra en periodo de análisis la consulta a los 5 pacientes.
A ningún paciente se le tomará una nueva determinación de anticuerpos, como parte del seguimiento clínico, pues, como ha señalado la FDA, la determinación de anticuerpos no tiene ningún rol para el seguimiento de la vacunación contra COVID-19.
¿Cómo interpretar los resultados los cinco casos con anticuerpos ausentes?
La doctora Olga Arguedas Arguedas inmunóloga y directora del hospital de Niños afirma que las personas con algunas condiciones pueden tener una respuesta baja de anticuerpos. Por ejemplo, detalló las siguientes: personas con defectos congénitos del sistema de defensas, o que hayan recibido o estén recibiendo quimioterapia u otros medicamentos inmunosupresores (que bajan las defensas).
El doctor Jorge Chaverri Murillo especialista en enfermedades infecciosas, farmacología clínica, coordinador nacional del programa de posgrado en especialidades médicas de la UCR y miembro de la “Asociación europea de enfermedades infecciosas y microbiología clínica” afirma que los cinco resultados de las pruebas de anticuerpos no presentes deben interpretarse con “calma y comprensión de un tema complejo”.
A las personas se les ha explicado que muchas veces la capacidad del cuerpo para tener defensas tras la vacuna es menor o simplemente sí tienen, pero están en partes donde el examen de anticuerpos no revela porque apenas puede ver una pequeña parte de su capacidad inmunológica, afirmó el médico.
La doctora María Paz León Bratti especialista en medicina interna, inmunología y alergología es jefe de inmunología del hospital México y miembro de La Academia Nacional de Medicina de Costa Rica, señala que “es importante que los usuarios sepan que todos los estudios de aprobación de las vacunas que se están utilizando se basaron en factores clínicos y no en niveles de anticuerpos”.


