Las cámaras de seguridad de un ascensor captaron cómo un trabajador del departamento de la policía australiana acorraló a una niña de 13 años para manosearla frente a otra menor de edad.
El hombre fue identificado como Glenn Roche, quien a sus 54 años fue declarado culpable de asalto indecente, informó el diario New York Post.
En las imágenes se puede ver a Roche persiguiendo a la pequeña, al tiempo que la acaricia y trata de besarla mientras la menor intenta escapar desesperadamente de los brazos de su agresor.
Si bien el asalto ocurrió en julio de 2019, recientemente el sujeto fue declarado culpable y suspendido del departamento de policía, donde trabajaba como empleado civil, según los informes.
Cabe señalar que cuando el agresor se presentó frente al juez, argumentó que solo estaba jugando y afirmó que «no había ninguna gratificación sexual en mi nombre».
Asimismo, agregó que «ella contribuyó a que eso ocurriera al liberar el peso de su cuerpo y deslizarse entre mis manos».


