Enfermeros, médicos y ataps se ayudan con cuadriciclos, lanchas o canastas sobre ríos para llevar vacunas anticovid-19 en zonas de difícil acceso en el sector norte de nuestro país. Los funcionarios demuestran el amor que tienen por ayudar a sus hermanos nacionales, siempre sacan fuerzas y se enfrentan a condiciones inimaginables con tal de llevar la protección a personas en condición de vulnerabilidad.
El doctor Henry Córdoba Rodríguez, converso con el departamento de prensa de la CCSS, el galeno tiene 33 años, es enfermero y cumplió 11 años de servir a la Caja Costarricense del Seguro Social. Él es colaborador del área de salud Guatuso y se puso a disposición de la CCSS para llevar la vacuna de la esperanza hasta las comunidades de más difícil acceso en citada comunidad.
Córdoba sin pensarlo dos veces se dispuso al cien por ciento a la misión de llevar vacunas contra la covid-19 a personas que viven del otro lado del río la Muerte ubicado en el sector de Paraíso de San Rafael de Guatuso y cuyo acceso se limita a una canasta.
“No ponemos barreras al proceso de vacunación cuando de servir se trata. Todo lo que uno ofrece lo hace por convicción y vacunar a una persona adulta mayor, encamada o en situación de alto riesgo le deja la mejor paga, porque subirse a una canasta para cruzar un río conocido como la mismísima Muerte es fuerte”, asevero el médico para la CCSS.
En esta aventura lo acompañan sus compañeros Jeison Cortés Corella, Frander Barboza Ramírez y Cesar Villegas Moreira, todos asistentes técnicos de atención primaria en salud (ataps) del área de salud Guatuso.
“Hacemos que las vacunas contra la covid-19 lleguen a las comunidades de la región huetar Norte como sea; en cuadra ciclo, canasta, lancha, a pie, en carro o en motocicleta. Lo importante es que nosotros los ataps y personal de enfermería, personal de transportes y a veces de otros servicios nos vamos a buscar esas personas que no llegan a los puestos de vacunación”, dijo Córdoba.
Algunos de los ataps y enfermeros son expertos navegadores de los ríos San Carlos y San Juan, este último hay que conocerlo muy bien para llegar hasta Boca Cureña un lugar alejado y con condiciones adversas.


